CIUDAD DE POPAYÁN

Popayán, capital del departamento del Cauca, fue fundada en 1537 por Sebastián de Belalcázar y, por encontrarse en el camino entre Cartagena, al norte y Quito y Lima, al sur, desempeño un papel primordial en épocas de la Colonia. Como resultado, Popayán es una de las ciudades más tradicionales de Colombia y una de sus principales joyas arquitectónicas. Aunque gran parte de sus edificaciones coloniales fueron destruidas por un terremoto en 1983, ya han sido reconstruidas en su mayor parte.
  • Localización

Departamento del Cauca.

  • Altura

1.760 m.s.n.m.

  • Temperatura

18º C.

  • Características generales

Popayán es ampliamente conocida por la solemnidad de sus procesiones de Semana Santa durante las cuales se conmemora la pasión y muerte de Jesucristo. En las procesiones, que desde el siglo XVI se realizan de forma ininterrumpida por la noche entre los días lunes y sabado santo, desfilan por las calles imágenes religiosas antiguas arregladas sobre unas plataformas de madera llamados "pasos" para representar los eventos que sucedieron durante la pasión, crucifixión y muerte de Jesús. Los pasos son llevados al hombro por los tradicionales cargueros por las calles, en un recorrido trazado en forma de media cruz desde los albores de la Conquista, que incluye las principales iglesias y templos de la ciudad.

Durante la Semana Santa o Semana Mayor la ciudad es también sede del Festival Internacional de Música Religiosa, iniciado en la década de 1960 por iniciativa de Edmundo Mosquera Troya. En él participan coros, solistas y artistas provenientes de todo el mundo, especializados en música sacra.

En Popayán se celebran las Fiestas de Pubenza los días 5 y 6 de enero. Durante estas festividades, la gente se lanza a las calles con bolsas de agua, talco y betún para celebrar con espíritu festivo la diversidad racial del país, a la manera del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, que originariamente nació en Popayán durante la época esclavista como válvula de escape para la dura segregación imperante en el momento.

Desde el año 2004 se realiza anualmente en el mes de agosto el Festival Gastronómico Internacional de Popayán. En cada edición cuenta con un país invitado y una nómina de conferencistas destacados entre los que sobresalen algunos de los más afamados chefs del mundo entero.

  • Arquitéctura

La arquitectura colonial de Popayán es uno de sus principales atractivos. Las hermosas casonas que por varios siglos ocuparon las familias más destacadas de la ciudad, hoy han sido rehabilitadas en su mayoría para diferentes usos. Existe, igualmente, una impresionante profusión de templos coloniales, lo que recuerda el papel protagónico de la Iglesia en la formación de la ciudad a lo largo de su historia.

· Paraninfo Francisco José de Caldas: Esta imponente edificación de mediados del siglo XVIII formaba parte del monasterio de la comunidad de los dominicos hasta 1826. Construido primero en bahareque y techo de paja, fue reforzado con el transcurso de los años con tapia pisada y teja hasta convertirse en una expresión arquitectónica del colonial formativo. Simón Bolívar lo decretó como bien patrimonial en 1827, cuando ya era una casa de dos pisos con fachada sobre la plazoleta de Santo Domingo. Cuenta con un amplio vano de entrada con marcos de medio punto, ventanas de balaustre sobre el portón y dinteles que decoran las junturas de barro del muro con los aleros y la cornisa de entre pisos. Cuando el edificio fue entregado a la Universidad del Cauca a comienzos del siglo XX, fue objeto de las reformas y ampliaciones necesarias, recuperando todos los espacios pero respetando su fisonomía, y dándole condiciones de resistencia sísmica.

· Parque de Caldas: Nació con la ciudad en 1537, cuando el trazado en cuadrícula generó a su alrededor las construcciones religiosas, gubernamentales y de los fundadores. Inicialmente fue utilizada como plaza de mercado. En 1538 fue colocado en el centro de la plaza un cepo donde fueron decapitados Jorge Robledo y Alvaro de Oyón. Este cepo duró hasta 1766 cuando fue reemplazado por un chorro de agua, que duró hasta 1805 cuando en su lugar fue colocada una pila de cantera. Esta última fue removida en 1910 tras la inauguración del monumento al Sabio Caldas, obra del escultor francés Raoul Verlet, que permanece desde entonces y cuya réplica se encuentra ubicada en la Plazoleta de las Nieves en Bogotá. En la misma época fueron sembrados los frondosos árboles que hoy enlucen y rodean el monumento. En la primera mitad del siglo XX, la verja existente fue demolida y el parque adquirió la apariencia que posee actualmente. En mayo de 2007, una propuesta del arquitecto Lorenzo Castro para remodelar el Parque de Caldas fue recibida con amplia resistencia por parte de los habitantes de la ciudad.

· Puente del Humilladero: Construido en 1873 sobre arcos de ladrillo y calicanto, según diseños del religioso italiano Fray Serafín Barbetti y de un ingeniero alemán cuyos restos momificados se conservan en el Museo Arquidiocesano de Arte Religioso de la ciudad. Entre el centro de la ciudad y el barrio El Callejón (hoy barrio Bolívar) existe una falla en el terreno que antes de la construcción del puente hacía extremadamente difícil la subida al centro, y por esta circunstancia la gente subía inclinada, casi de rodillas. Así se originó el nombre del puente del humilladero. Este puente consta de doce arcos de medio punto, siendo los centrales más anchos que los restantes. Durante mucho tiempo fue una de las entradas principales de la ciudad; por él ingresaron los ejércitos libertadores durante la gesta de la independencia. Su genial diseño y la robustez de su construcción le han permitido salir incólume de numerosos movimientos telúricos.

· Torre del Reloj: Símbolo por antonomasia de la ciudad. Denominada La nariz de Popayán por el Maestro Guillermo Valencia. Fue construida entre 1673 y 1682, utilizándose para ese propósito noventa y seis mil ladrillos. El reloj, de fabricación inglesa, fue colocado en 1737. Su mecanismo funcionaba por la acción de dos pesas de plomo que fueron cambiadas por Antonio Nariño en las lides de la independencia en 1814, cuando se requería el metal para fabricar munición. Después del terremoto de 1983, el reloj fue restaurado y puesto nuevamente en funcionamiento por la misma compañía inglesa que lo fabricó.

· Universidad del Cauca: Fundada en 1827 por decreto del General Francisco de Paula Santander, su divisa es Posteris Lumen Moriturus Edat. La sede principal ocupa desde comienzos del siglo XX el antiguo convento de la comunidad dominica, claustro que constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura religiosa de la ciudad.

· Iglesia de San Francisco: Según el arquitecto, crítico e historiador Germán Téllez, la fachada de este templo constituye la mejor muestra del barroco en toda Colombia. Su construcción fue comisionada por las familias Arroyo y Valencia. En la torre-campanario se encuentra la famosa campana donada por don Pedro Agustín de Valencia. Este templo es notable por el decorado de sus altares. En la plazoleta, objeto de una profunda y polémica transformación en el año 2004, se yergue el monumento al prócer payanés Camilo Torres, cuya réplica se encuentra ubicada en la plazoleta del Colegio Mayor de San Bartolomé en Bogotá.

· Iglesia de Santo Domingo: Obra tardía del barroco neogranadino, diseñada por el arquitecto español Antonio García por encargo de la familia Arboleda. Posee excelentes muestras de aquitectura, orfebrería y mobiliario de las escuelas quiteña y española. Su púlpito fue diseñado en la primera mitad del siglo XIX por un ilustre hijo de la ciudad, el Sabio Francisco José de Caldas.

· Iglesia y convento de San Agustín: Fray Jerónimo Escobar funda el convento de los Agustinos a finales del siglo XVII, cuyo templo fue destruido con el terremoto de 1736. Reconstruido a partir de aportes de personas notables de la ciudad, fue necesario restaurarlo nuevamente a raíz del terremoto de 1983. De manera especial se destaca su altar mayor tallado en madera y cubierto en pan de oro, su expositorio barroco en plata y la bella imagen de la Virgen de los Dolores. La Ermita. Es la iglesia más antigua de la ciudad. Data de 1546 y contiene un fino altar y frescos que fueron descubiertos después del terremoto de 1983.

· Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción: En sus orígenes fue un rancho pajizo. En 1609 se inauguró una segunda catedral de tapial y mampostería. La actual fue consagrada en 1906 por el arzobispo Manuel Antonio Arboleda. Su estilo es neoclásico, y gran parte de la construcción fue restaurada a raíz del terremoto de 1983, incluida la gran cúpula de 40 metros de altura, en cuya restauración se siguieron los lineamientos de la estructura original diseñada por el artista payanés Adolfo Dueñas. · Iglesia de El Carmen: Su construcción se inició en 1730, al tiempo con el monasterio de las Carmelitas, y se terminó después del terremoto de 1736, a expensas de doña Dionisia Pérez Manrique, Marquesa de San Miguel de la Vega. Fue proyectado y construido por el maestro santafereño Gregorio Causí. La obra es sencilla en su estructura cuadrangular con elementos de intención mudéjar, pero los retablos platerescos de los altares, tallados por maestros payaneses, son esplendorosos. Las hermanas Carmelitas abandonaron el monasterio en 1863 por haber sido confiscado por el gobierno, y la diócesis asumió la administración del templo.

· Iglesia de La Encarnación: Las monjas de la Encarnación fundaron en Popayán el primer colegio femenino de lo que hoy es Colombia. El templo actual data de 1764 y fue comisionado por la abadesa de turno, la madre Mariana de San Etanislao y Saa. Es el templo con el más hermoso tesoro de retablos barrocos forrados en pan de oro que posee la ciudad.

· Iglesia de San José: Conocido también como Templo de la Compañía de Jesús, fue construido en 1702 en consonancia con los lineamientos arquitectónicos de los jesuitas durante el barroco en América. Ha sufrido algunas transformaciones, la más reciente de ellas en 1983, en que se dejó a la vista buena parte de la fachada en ladrillo, que había estado cubierta con pintura y cal durante al menos dos siglos.

· Capilla de Belén: Por encontrarse ubicada sobre el cerro del mismo nombre, desde esta capilla se puede apreciar una vista panorámica de la ciudad. A la capilla se sube por los llamados “quingos”, escalinatas en piedra que permiten un agradable ascenso al mirador de la ciudad. En 1717 se colocó en esta capilla la imagen del Santo Ecce Homo, el más venerado de la ciudad. Adyacente a la iglesia se yergue una cruz de piedra de cantera de 1789, a la cual se le atribuyen muchas leyendas. La iglesia original fue reemplazada completamente por una nueva estructura luego del terremoto de 1983.

· Casa-Museo Mosquera: Funciona en la casa que perteneció a la familia Mosquera Arboleda, una de las más ilustres y destacadas en la historia de Colombia, como quiera que varios de sus miembros ocuparon los más altos cargos del poder político, eclesiástico, militar y diplomático de manera simultánea durante buena parte del siglo XIX. Cuatro sobresalieron en particular: Joaquín Mosquera, Tomás Cipriano de Mosquera, Manuel José Mosquera, y Manuel María Mosquera. El padre de todos ellos, José María Mosquera y Figueroa, fue considerado por el Libertador Simón Bolívar como la única persona a quién él escogería como padre, aparte del suyo propio. Esta casa exhibe una muy interesante colección de arte colonial y de valiosos recuerdos familiares.

· Museo Arquidiocesano de Arte Religioso: La antigua residencia de la familia Arboleda, construida en el siglo XVIII con base en planos del presbítero Andres Marcelino Pérez de Arroyo, fue adquirida por la ciudad en 1974 y rehabilitada para su actual uso en 1979. Sus colecciones constituyen una extraordinaria muestra de arte religioso, platería, imágenes de la denominada escuela quiteña y pinturas del periodo colonial.

  • Infraestructura

Están disponibles gran cantidad de hoteles dentro del casco urbano de la ciudad.

  • Recomendaciones

Llevar ropa adecuada para clima calido. Y no olvide no deje basura ni contamine las fuentes de agua.

ANTES QUE SEA TARDE

¡Un problema que nos afecta a todos!

EL PÁRAMO

Carlos Vives - Conservación Internacional