A 55 kilómetros de Bogotá, en el municipio de Chocontá, el río Sisga se detiene detrás de una presa de hormigón y forma un lago tranquilo entre colinas cubiertas de pinos. El Embalse del Sisga se construyó entre 1948 y 1951 para controlar las inundaciones del valle del río Bogotá.
Es una reserva de agua y no un parque de recreación: sus orillas ofrecen paisaje de altiplano, bosques de pino y pátula, aves acuáticas y colibríes; la pesca deportiva está permitida sin costo, pero no la navegación ni el camping.
Un parque de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, donde la ingeniería y la naturaleza se encuentran en un paisaje sereno.


