En las montañas del Eje Cafetero, una quebrada baja entre helechos, musgos y raíces: es La Nona, que nace en el Alto del Nudo a unos 2.000 metros de altitud y recorre unos 17 kilómetros. Su nombre bautiza un parque municipal natural, punto casi obligado de visita para los amantes de los bosques de montaña.
La Nona caracteriza y tipifica la formación vegetal del bosque húmedo de montaña, con árboles cubiertos de epífitas, aves de colores y una calma que se rompe solo con el agua. Su microcuenca abastece a las comunidades de la región y mantiene la vida de las quebradas que bajan hacia los valles cafeteros.
Un bosque cercano a la ciudad que muestra cómo la montaña regala agua a quienes la cuidan.


