En el Magdalena Medio antioqueño, entre Maceo, Puerto Berrío y Yolombó, el río Alicante se abre paso por un cañón de roca caliza donde se alzan cerros en forma de pepino, grutas y cavernas cubiertas de selva. Es un paisaje de karst, húmedo y sonoro, que parece guardar un mundo aparte.
En las cavernas, como la de Los Guácharos, anidan estas aves nocturnas y viven murciélagos que dispersan las semillas del bosque. El área registra 287 especies de plantas, 330 de aves, por lo que es un Área Importante para la Conservación de las Aves, 71 de mamíferos y 80 de anfibios y reptiles, y en sus abrigos rocosos hay 114 pinturas rupestres y entierros de hace unos 8.000 años.
Declarado Distrito de Manejo Integrado por Corantioquia en 2006, con el Acuerdo 233, protege 6.292 hectáreas de selva, agua y memoria, y ofrece senderos ecológicos para caminar y observar aves.


