Cuando el cielo amanece despejado, desde el cerro Munchique se ve un mundo entero: hacia el oeste, montañas empinadas y cañones profundos cubiertos de selva, una franja del océano Pacífico y, en el horizonte, la isla Gorgona. La mayor parte del año, sin embargo, las nubes se amontonan entre las tierras bajas y las faldas de las montañas más altas.
El Parque Nacional Natural Munchique, de 44.000 hectáreas, cubre la vertiente occidental de la cordillera Occidental, en El Tambo (Cauca). Numerosos ríos forman grandes saltos entre bosques tropicales y andinos con una enorme variedad de aves, anfibios y plantas, entre ellas bromelias y otras epífitas.
Sus senderos, como el de las tángaras, invitan a caminar despacio y a escuchar el bosque: una selva de niebla que respira entre el Pacífico y los Andes.


