En el oriente de Boyacá y el norte de Casanare, la cordillera Oriental se corona de nieve. Los escarpados picos de la Sierra Nevada de El Cocuy o Güicán conforman las mayores alturas de esta cordillera, un muro de colosos blancos que se ve desde el piedemonte llanero y cuya contemplación, dicen quienes lo conocen, es indescriptible.
La sierra es una inmensa reserva de agua, con 18 picos nevados y 14 nevados temporales según la época del año, lagunas de origen glaciar, valles de frailejones y páramos y, hacia el oriente, selvas casi vírgenes que descienden hacia el piedemonte llanero. En sus bosques y páramos viven el oso de anteojos, la danta y el cóndor, y numerosas aves.
Territorio sagrado del pueblo U’wa, El Cocuy es hoy un parque que se visita con cuidado, para ver los glaciares mientras existan y para entender por qué hay que defender el agua desde las cumbres.


