En lo alto de la cordillera Occidental, donde los Andes se encuentran con el Chocó biogeográfico, un páramo guarda su secreto entre la niebla. El Páramo del Duende, entre los 2.200 y los 3.900 metros de altura, es un mar de frailejones, musgos y lagunas de agua oscura, del que casi nadie sabía nada hasta que la CVC y los científicos lo exploraron en 1997.
Sus tres pisos de vegetación, de la selva subandina al páramo, se mantienen casi sin intervención humana: el 99,3 % de su cobertura natural está intacta. En ellos viven el oso de anteojos, la danta, el puma, el jaguar y el mono aullador, además de murciélagos, anfibios y colibríes, y de sus aguas nacen los ríos Calima, Bravo, Azul y Riofrío.
Declarado Parque Natural Regional el 9 de agosto de 2005 y ampliado después hasta unas 18.000 hectáreas, el Páramo del Duende es una de las áreas mejor conservadas del país y una fábrica de agua para el Valle del Cauca y el Chocó.


