A unos 500 kilómetros de Buenaventura, en el Pacífico colombiano, un peñasco volcánico se alza solitario en medio del océano. Es Malpelo, una isla sin árboles y sin agua dulce donde las rocas escarpadas esconden bajo la superficie uno de los ecosistemas marinos más prodigiosos del planeta.
Sus aguas albergan las formaciones coralinas más importantes del Pacífico colombiano y una vida marina abundante: estrellas de mar, dos de ellas endémicas, peces ángel, morenas, mantarrayas, tiburones ballena y grandes escuelas de tiburón martillo. Los paisajes submarinos, de origen volcánico, y los procesos erosivos han creado cañones y cuevas espectaculares.
Santuario de Fauna y Flora, Malpelo es un destino de buceo para especialistas y una de las áreas marinas protegidas más importantes del continente.


