Entre Barranquilla y Santa Marta, una carretera cruza un mundo de agua y de sal: playones, ciénagas y bosques que ocupan el antiguo estuario del río Magdalena. Es la Vía Parque Isla de Salamanca, una franja de tierra entre el mar Caribe y la Ciénaga Grande, en cuyas orillas los mangles levantan sus raíces como patas de araña.
Por esa razón se le ha dado la categoría de Vía Parque, única en el Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia: desde la carretera misma se aprecian sus paisajes lacustres y de manglar, con especies como el mangle negro (Avicennia germinans) y el mangle rojo (Rhizophora mangle), aves acuáticas, peces y reptiles.
Un recorrido para ver el manglar sin dejar la carretera y para recordar la importancia de los humedales del Caribe.


