A pocas horas de Bogotá, en el altiplano de Cogua, la niebla se mezcla con el humo de los pinos y el agua de un gran embalse. El Embalse del Neusa ocupa unas 900 hectáreas rodeadas de 3.700 hectáreas de bosque andino, con plantaciones forestales de pino y eucalipto y relictos de bosque nativo.
En sus aguas viven la trucha arco iris, el capitán de la sabana y la guapucha, y en sus orillas se practican la pesca deportiva, la navegación y los deportes acuáticos, el ciclomontañismo, el camping y las caminatas, mientras las aves y los pequeños mamíferos recorren los bosques de la orilla.
Un parque de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca para descansar en el altiplano, a la sombra de los pinos y frente al agua.


